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27 de diciembre de 2015

Desaparición de las abejas en EEUU - Disappearance of bees in USA.

Desde hace varios años EEUU experimenta una reducción significativa de los insectos polinizadores, situación que también se vive en otros países. Las colonias de abejas empezaron a morir y desaparecer masivamente preocupando a investigadores y expertos por la estrecha relación que tienen abejas y otros polinizadores con la producción de alimentos, siendo los insectos esenciales para el desarrollo de numerosas plantas y árboles. Las abejas son un importante aliado en la producción alimentaria del mundo, en su momento se calculó que hasta una tercera parte de la producción mundial de los alimentos que los humanos consumimos están vinculados a la actividad que desarrollan, por lo que su extinción se convertiría en un grave problema para la humanidad.


Un nuevo estudio ha permitido elaborar un mapa sobre la población y situación de las abejas y otros polinizadores en Estados Unidos, identificando aquellas zonas agrícolas en las que más se ha reducido la población de abejas y el impacto que tiene en la economía agrícola. Según la conclusión de los expertos, la producción agrícola está en riesgo por la creciente desaparición de las abejas, ya que existe un claro desajuste entre la caída de la población de polinizadores y el aumento de los cultivos que requieren la polinización.

A mediados del año pasado  se advertía que en las últimas décadas se había sufrido una gran pérdida de polinizadores, abejas salvajes, abejas domésticas o melíferas, murciélagos (mamífero que desempeña un papel ecológico vital como polinizador de muchos tipos de fruta en el mundo), aves y mariposas. 

Expertos de la universidad de Vermont llevaron a cabo el primer estudio nacional para realizar un mapa de las colonias de abejas, la reducción que se ha experimentado de éstas y su relación con las tierras agrícolas más importantes del país. Según las conclusiones obtenidas, la producción agrícola estadounidense está en riesgo por la desaparición de las abejas, los investigadores explican que los agricultores se enfrentan a un aumento significativo de los costes de producción de alimentos.

Este primer estudio a nivel nacional sobre el problema identifica 139 condados en regiones agrícolas, el sur del valle del río Mississippi, California, el oeste de Texas, etc. Hasta la elaboración de este estudio no se contaba con un documento que mostrara el estado de los polinizadores y su impacto en la actividad polinizadora relacionada con la producción alimentaria.

Los investigadores han explicado que no hay dudas de que los polinizadores están sufriendo graves problemas, pero no han tratado con tanta claridad qué ocurre y ocurrirá en las zonas agrícolas en las que más se está acusando la reducción de estos insectos y otras especies. Ahora, con este mapa del estado de las abejas se cuenta con una visión clara entre la situación de los polinizadores y su impacto en el país, es una herramienta con la que se espera poder proteger a las abejas y llevar a cabo los mecanismos para poder restaurar sus hábitats, algo que ayudará a proteger la actividad agrícola y la producción alimentaria.

Se ha identificado que en aquellas zonas donde los cultivos son más dependientes de la actividad polinizadora, como es el caso de la producción de manzanas, peras, ciruelas, melocotones, calabazas, arándanos o sandías, entre otros alimentos, están sufriendo un mayor desajuste con una caída simultánea de la oferta de abeja silvestre y aumento de la demanda de la polinización. Si esta caída de polinizadores continúa se podrían sufrir serios problemas en la actividad agrícola.

El grupo de investigadores formado por expertos de la Universidad de California y la Universidad Estatal de Michigan, elaboró dos mapas en los que se identificaron 45 tipos diferentes de suelo a partir de los datos obtenidos por agencias agrícolas federales, en ellos se incluían las tierras de cultivo y los hábitats naturales. Posteriormente se recopilaron datos aportados por expertos en ecología de la abeja según el tipo de suelo para calcular la proporción entre las abejas, sus hábitats y la producción alimentaria. Con todos los datos se construyó un modelo predictivo de la población de abejas y su relación con las zonas agrícolas.

Cambio climático, pesticidas y enfermedades están amenazando a las abejas, pero también se ha identificado otra causa responsable del declive de los polinizadores, la conversión de los hábitats de las abejas y otros polinizadores en las tierras de cultivo. En once Estados clave del país donde el estudio ha identificado el declive de la población de abejas, la cantidad de tierra utilizada para la producción de alimentos como el maíz, se ha multiplicado por 200 en los últimos 5 años, se han eliminado pastos y praderas importantes para la sostenibilidad y la población de abejas. Esto demuestra que hay una clara evidencia entre el aumento de la demanda de maíz para la producción de biocombustibles y la amenaza a los hábitats de los insectos.

¿Por qué las abejas están desapareciendo? Gracias al mapa que ha puesto de relieve las regiones con la pérdida de hábitat para las abejas silvestres, las organizaciones privadas, ambientalistas, agencias gubernamentales, etc., podrán centrar sus esfuerzos para poder apoyar iniciativas que permitan preservar los hábitats de los polinizadores y mantener una actividad agrícola sostenible.

FUENTE: http://www.uvm.edu/~uvmpr/?Page=news&storyID=22053&category=four_sq


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20 de diciembre de 2015

INCREMENTAR EL NÚMERO DE COLMENAS - INCREASE THE NUMBER OF COLONY.

INTRODUCCIÓN.
Para el apicultor es un reto incrementar el número de colonias de abejas, especialmente si hubo adquirido solo unas cuantas, pues en los últimos años es más probable que el número de colmenas disminuya a que se multiplique, debido a las tendencias naturales de enjambrazón y emigración de las abejas africanizadas, a diversas enfermedades y parasitosis (primordialmente varroasis), y a que la deforestación va en aumento. 







Para contrarrestar tal tendencia es necesario un buen manejo general, que incluya:
Cambio de reinas cada año o año y medio; diagnóstico y tratamiento de enfermedades y parasitosis dos veces al año después de cosechar; alimentación de estímulo previo a una floración principal, y renovación de panales cada cuatro a seis ciclos de producción.

Si además, el apiario se encuentra en zona con suficiente flora que produzca néctar y polen y/o si las colonias se movilizan siguiendo las floraciones, el número de colonias podrá incrementarse a voluntad del apicultor hasta en un 100 por ciento cada año.


TECNOLOGÍA.
En apicultura, para “multiplicar el número de colmenas, hay que “dividir” las colonias, colocando a cada porción una reina, y siempre es necesario que tales colonias tengan una gran población de abejas y además contar con:

- Colmenas “nuevas” (“colmena”, es la serie de cajas en las que habita la colonia de abejas; no es necesario que sea estrictamente “nueva”, es suficiente con que la colmena esté en buenas condiciones)

- Bastidores con cera estampada o trabajada (en buenas condiciones)

- Reinas “nuevas”

En algunos casos, conviene trasladar la división a otro apiario.

Además, se debe considerar que:
Cuando hay tiempo cálido, sin mucho viento ni lluvias y hay floración (generalmente en primavera), es cuando las colonias tienden a enjambrar y la división se facilita.

Si las colonias tienen seis o más panales con cría, la colonia se puede dividir dentro del mismo apiario; de lo contrario, aun con una gran población de abejas, es preferible cambiar de locación porque las abejas tenderán a regresar al sitio original dejando a la porción dividida demasiado débil. 

Si una colonia tiene siete u ocho panales con cría (PC), la colonia puede originar dos colonias adicionales, una sola con abejas adultas y dos divisiones con 3 ó 4 PC.

En las divisiones con cría, será necesario revisar y destruir toda celda real que las abejas formen, para que mejore la aceptación de la reina nueva.

Se requiere alimentar artificialmente a las divisiones con jarabe y polen o substituto de polen.


Existen tres períodos en que se puede efectuar esta operación: a) antes, b) durante y c) después de una floración importante (después de la cosecha).

Antes de la Floración.
Las colonias requerirán ser alimentadas para estimular a una gran producción de abejas.

La principal ventaja es que en esa época los trabajos de campo son relativamente pocos y, si se le colocan bastidores con panal y no solo con fundación de panal, es posible cosechar miel en la próxima temporada.

Durante la Floración.
Al ser la época de multiplicación natural de las colonias, es mucho más fácil, con la ventaja que se controla la enjambrazón y es época propicia para que las colonias trabajen la cera y se pongan fuertes para la “siguiente” cosecha.

Después de la Cosecha.
Generalmente hay muchas abejas adultas, pero poca cría, porque las abejas estuvieron almacenando miel y no dejaron espacio para la postura. Las nuevas colonias deberán trasladarse a otro apiario.

Este período es de mucho trabajo porque se debe revisar la presencia de reinas y reparar material averiado, además, es cuando se recomienda dar tratamiento para las diferentes enfermedades y parasitosis de las abejas.

Por otra parte, al haber finalizado la floración, no es fácil que las abejas trabajen la cera estampada.



Incremento del número de colmenas cuando hay cría. 
Consiste en colocar las “nuevas” colmenas en el sitio donde vayan a quedar, alejadas algunos metros de las colonias originales.

En las nuevas colmenas se pasan tres o cuatro panales con cría (por lo menos la mitad que sea operculada) y todas las abejas que estén pegadas. Cada porción dividida deberá tener dos panales con miel y polen y/o se debe alimentar artificialmente con jarabe y polen o substituto de polen.

Se reduce la piquera a un mínimo:
La colmena en el sitio original queda con al menos cuatro panales vacíos y alimento. A esta colmena van a regresar todas las abejas que ya vuelan, mientras que en las nuevas colonias, habrá solo abejas jóvenes.

Después de una hora, más o menos, se revisa(n) rápidamente la(s) colonia(s) nueva(s) y con facilidad y generalmente sin piquetes, se encontrará la reina original, la cual se debe devolver a su colmena. A todas las demás divisiones se les introducirá una reina “nueva”. Esto se hace así porque las abejas jóvenes, aceptan más fácilmente a las nuevas reinas.

Mutiplicación del colmenar cuando no hay cría.
- Colocar una colmena vacía y la original en el sitio de ésta (se mueve un poco) de manera que las abejas entren indistintamente en cualquiera de las dos colmenas.

- Poner la mitad de los panales en la colmena vacía y al mismo tiempo.

- Revisar donde quedó la reina.

- En donde no quedó, poner una reina nueva en una jaulita con suficiente candy para que salga en tres o cuatro días.

En la noche se cierra la piquera y se traslada la división.

Por: Teresa B. García P Campo  e-mail: logar@acnet.net

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14 de diciembre de 2015

CHILE: Control biológico de Varroa destructor con hongos entomopatógenos.

En el Centro Tecnológico de Control Biológico del Instituto de Investigaciones Agropecuarias - INIA-, se desarrolla un bioacaricida para el manejo no contaminante de Varroa destructor en colmenares comerciales, en base a hongos entomopatógenos chilenos. 


El ácaro Varroa destructor (Acari: Varroidae) es originario de Asia, donde parasita a la abeja Apis cerana. Debido a la trashumancia comenzó a parasitar a la abeja de miel Apis mellifera causando serios daños en los colmenares en todo el mundo. Desde su introducción a Chile, en el año 1992, se ha distribuido a casi la totalidad del país ocasionando graves pérdidas económicas entre los apicultores.

La enfermedad ocasionada por este ácaro (Varroasis) se inicia cuando la hembra fecundada de V. destructor abandona a la abeja adulta que ha parasitado y penetra en una celdilla de cría de abeja a punto de ser operculada. A las 48 horas de haber sido puestos los huevos nacen las ninfas del ácaro, las que comienzan a alimentarse de la hemolinfa de la cría de abeja. 

En las abejas adultas, la hembra de V. destructor busca las zonas blandas para perforarlas y succionar la hemolinfa de su huésped, causando dos tipos de daño: un daño físico al disminuir el contenido de proteínas y un daño tóxico infeccioso, debido a la transmisión de microorganismos causantes de enfermedades virales y bacterianas.

Los acaricidas registrados en el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para el control de la enfermedad son Amitraz (tiras), Bayvarol (Flumetrina) y flumetrina (tiras). Sin embargo, es factible encontrar resistencia a estos productos y además residuos de ellos en miel y cera cuando son aplicados indebidamente. 

Otra alternativa de control es el uso de aceites y ácidos orgánicos como el ácido fórmico, oxálico y el timol, los cuales han sido intensamente estudiados en Europa y Asia.

Una alternativa de control que aún no ha sido explotada es el uso de agentes de control biológico, práctica que en los últimos años ha cobrado creciente interés, debido a la preocupación por contar con nuevas formas de control de plagas no contaminantes y más amigables con el medio ambiente. 

Además, se dispone de más información sobre la biología y producción masiva de estos organismos, incluyendo los hongos que atacaban a la varroa.

Antecedentes sobre el uso de hongos entomopatógenos (HEP) señalan que es posible controlar ácaros en todos sus estadios, con hongos tales como Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae. 

Ensayos de campo realizados sobre colmenas de abejas en Estados Unidos han demostrado la capacidad de M. anisopliae para controlar V. destructor.

En Chile, desde el año 2005, el Centro Tecnológico de Control Biológico del Instituto de Investigaciones Agropecuarias -INIA-, (ubicado en el Centro Regional de Investigación Quilamapu, Chillán) en conjunto con la Universidad Austral de Chile y con el apoyo del Fondo para la Innovación Agraria (FIA), han estado desarrollando el proyecto “Desarrollo de un acaricida biológico para el manejo no contaminante de Varroa destructor en colmenares comerciales”, cuyo objetivo es establecer una estrategia de manejo de varroa, mediante la elaboración y uso de un bioacaricida en base a HEP chilenos.

Hasta el momento los resultados obtenidos han permitido seleccionar un aislamiento del hongo M. anisopliae denominado Qu-M845, que en ensayos de laboratorio ha logrado un control del 98% de ácaros.

Asimismo, en evaluaciones de terreno este aislamiento ha logrado un control de 67% de varroas cuando se aplicaron las esporas sobre y entre los panales de las colmenas en otoño (Figura 1 y 2).

En aplicaciones en primavera este aislamiento incrementó la caída de varroa en un 50% en comparación a colmenas en las cuales no se aplicaron estas esporas. 

La especificidad de este tipo de control asegura que su aplicación no dañará a las abejas. Lo anterior, junto con la capacidad patogénica del aislamiento seleccionado para el manejo de Varroa destructor y su tolerancia a las condiciones ambientales a las que será expuesto, permite considerar a los HEP como una nueva alternativa de control para esta plaga. 

Glosario:
Hemolinfa: sangre de los insectos. 
Aislamiento: cepa de hongo entomopatógeno obtenida desde muestra de suelo o insecto parasitado.

Investigación: Marta Rodríguez S. Ingeniero Agrónomo. Marcos Gerding P. Ingeniero Agrónomo. M.Sc. Investigadores INIA-Quilamapu.

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7 de diciembre de 2015

La avispa asiática ya amenaza El Bierzo después de un año de aparecer en el norte de Burgos.


La avispa asiática, una especie que mata a las abejas de forma agresiva y merma la producción de miel, continúa su expansión por el territorio de Castilla y León y ya amenaza El Bierzo. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente detectó el primer ejemplar de la ‘vespa velutina’ en Espinosa de los Monteros, en la provincia de Burgos, en octubre de 2014, procedente del País Vasco. Era solo el inicio porque unos meses más tarde, en concreto en mayo de este año, la Junta localizó el primer nido en Valle de Mena, también en la zona de Las Merindades de la provincia burgalesa. La plaga ya se ha adueñado del norte de la Península Ibérica y amplía su ámbito de actuación y ahora amenaza la Comarca berciana.

Existe una amenaza firme de que la avispa exótica invasora llegue, próximamente, a la Comarca de El Bierzo, procedente de Galicia. El responsable del sector apícola de COAG Castilla y León, Francisco Javier Fernández Santiago, confirma que existe un temor entre los apicultores bercianos. No en vano, se trata de una comarca cercana a Galicia, donde ya ha aparecido esta especie. “La expansión de la ’vespa velutina’’es imparable y antes o después llegará a El Bierzo”, asevera, aunque no se atreve a dar un plazo. El Bierzo está rodeado por territorios donde la ‘vespa velutina’ ya está presente y la Mesa del Castaño y los apicultores bercianos ya han pedido a la Junta que establezca un protocolo para cuando la especie invasora entre en la Comarca.

De momento, y a falta de un protocolo de actuación elaborado por la Junta, los apicultores, afectados por esta especie, adoptan medidas procedentes de otros lugares como Francia, que llevan más años conviviendo con la ‘vespa velutina’. “Algunos apicultores llevan sus colmenas a zonas altas de montaña porque, en principio, esta especie no actúa en altitudes por encima de los 800 o 900 metros”, precisa el responsable regional del sector apícola en COAG. Otra opción, adoptada ente los profesionales franceses, es montar colmenares comunales de varios apicultores para que las abejas sean más fuertes y así establecer mayor resistencia. Remedios para combatir una plaga porque la Junta aún no cuenta con un protocolo de actuación contra la especie invasora.

Más de una década de lucha
Muchos expertos prevén que la avispa asiática colonizará toda la Península Ibérica en una década, puesto que la especie tiene una alta velocidad de expansión, al ritmo de 100 kilómetros al año. Cada nido de ’velutina’ genera una media de 500 reinas -de las cuáles 250 sobrevivirán al invierno- que, a la postre, son 250 nidos. El avispón se expande gracias a los medio de transporte como, al parecer, ocurrió cuando viajó del País Vasco al norte de Portugal en un camión cargado con madera y de ahí a Galicia.

La avispa fue detectada por primera vez en Europa en 2004, en concreto en la ciudad francesa de Burdeos en un contenedor procedente de China. A partir de 2010, la especie se extendió por España en zonas como Cataluña, Navarra, País Vasco, Asturias y Galicia, aunque ya hay nidos en Cantabria. Un informe del Servicio de Espacios Naturales de la Junta constata la presencia de la avispa asiática en Castilla y León en 35 localizaciones desde octubre de 2014. La consejería habla de un “crecimiento exponencial” de la expansión de la especie.

Merma de la producción de miel
La aparición de la ‘vespa velutina’ es una complicación más en el día a día de la apicultura ya que incidirá negativamente en la rentabilidad de las explotaciones. Y es que este tipo de avispa depreda a las abejas, que son las que, al fin y al cabo, se encargan de producir la miel. Además, cuando las abejas sienten una amenaza optan por su reclusión dentro de las colmenas. No en vano, las avispas asiáticas permanecen a la entrada de la colmena a la espera de que alguna abeja, cargada de polen o néctar, para devorarla. Forma parte de su alimentación. Todo ello trae consigo una considerable merma de la producción que en algunos casos ha alcanzado el 30% y que, además, este año ha venido acompañada de una meteorología adversa y un escaso periodo de floración.






Fuente: http://www.infobierzo.com/la-avispa-asiatica-ya-amenaza-el-bierzo-despues-de-un-ano-de-aparecer-en-el-norte-de-burgos/211149/